martes, 15 de abril de 2008

La gracia de lo espontaneo.

Palma, 20/01/2007, 100% Digital

Pues he aquí otra entrada, a ver si así la media no baja de una al mes.
De nuevo, otra foto (no os lo esperabais, ¿eh?). Se puede decir que es una foto historica, ya que esta hecha cuando aun hacian el Aiguafoc (espectaculo de fuegos artificiales) en el dique del Oeste (siguen haciendolo, pero más pequeño, cutre, caro y delante la catedral para que se rompa el rosetón).
Pero atención, no es una foto de cohetes, es una foto espontanea. Se trata de uno de esos coches de Protección Civil o de los Bomberos que daba vueltas por entre la multitud para... ayudar a alguien, supongo. Viendolo venir, se te ocurre la tontería de hacerle una foto en larga exposición con barrido (siguiendo al sujeto mientras se mueve). No esperaba gran cosa, y tampoco es gran cosa el resultado, pero desde luego queda una foto curiosa, digna de colocar junto a alguna catastrofe en un periodico amarillista.

A ver si me pega por salir más con la cámara, que estoy de un vago subido.

Y de escribir más por aquí...

jueves, 20 de marzo de 2008

Va, venga, otra foto...

Santa Ponça, 17/10/2004, 100% Digital

Pues eso, que pasa el tiempo y toca poner otra foto porque si no nunca acabaré de pillar la costumbre de ir escribiendo por aquí.

En esta ocasión, otra foto rescatada de una vida anterior. Otro contraluz, como no, pero esta vez en color, para variar un poco. Y que color, vaya pedazo de puesta de sol que hizo ese día.

Bueno, he decir dos cosas. La primera, que esta hecha con mi primera cámara digital, HP 735 de 3'2 megapicheles, y, pese a que es razonablemente buena pese al tiempo que tiene, no tiene la calidad que puedan tener otras fotografías hechas con otras cámaras. Lo segundo, tiene la saturación algo subida, sin embargo no se diferencia mucho de lo que se podia ver porque era una puesta muy llamativa. Y no, no considero eso un retoque porque era una opción de la cámara y perfectamente factible conseguir el mismo efecto en película alterando el revelado.

Y bueno, ya esta.

Ah, el de la foto soy yo.

lunes, 18 de febrero de 2008

Un homenaje... o un publireportaje... tanto da.

Bueno, ya se me ha pasado la pereza.

Esta entrada va a ser un poco distinta a lo ¿habitual?. De hecho, podriamos decir que esta entrada va a ser una especie de "publireportaje", ya que voy a hablar un poco y tratando de no ser pesado de mi cámara analógica, la Nikon F3, que podeis ver a la derecha en versión Frank Miller.

Así, sin entrar en profundidad y de memoria, la F3 es una cámara que salió a la venta a principios de los 80 y supuso varios adelantos a su tiempo. El disparador es electromagnetico controlado por cuarzo, lo que permite una exposición precisa en su rango de velocidades que abarca desde 8 a 1/2000 segundos. Despues esta su fotómetro, incluido en el cuerpo de la cámara y no en el pentaprisma como era habitual, lo que la hacía más compacta y, muy importante, introducia el control TTL en la marca Nikon. Otra "novedad" es el diseño ergonomico de Giorgetto Giugiaro, y digo "novedad" porque el diseño no se aleja demasiado del resto de cámaras SLR de la epoca, aunque decoraba la cámara con una linea roja que a partir de entonces aparecería en el resto de cámaras de la casa. Aparte de ser una cámara muy robusta y de poco consumo (dos pilas de botón de 1'5V que se hacen eternas), el modelo original viene cargada de funciones muy practicas a la hora de hacer pijadillas: disparo manual, disparo multiple, boton de profundidad de campo, retracción manual del espejo, pentaprisma y cristal de enfoque cambiables... La única pega que yo le veo es el puñetero conector del flash, que más que "situado" esta "fusionado" con la palanca de rebobinado, lo que significaba que a cada cambio de carrete había que quitar el flash, rebobinar, cargar la película y volver a poner el flash. No es de estrañar que debido a esto se hiciera más popular el conector flash-sincro PC usado con flashes de antorcha (ejemplo) y así dejar libre la palanca de rebobinado.

Resumiendo: la F3 ya tiene su sitio entre las clásicas de la fotografía analógica. Resumiendo el resumen: una pedazo de cámara que te cagas.


Sé lo que la mayoría estará pensando: "¿Y qué nos importa tu cámara?". Y sé tambien lo que algun otro pensará: "¿Y? Una cámara analógica no tiene futuro hoy en día." Puede parecerlo, pero en un viaje a la selva profunda o en una guerra termonuclear, donde no puedes echar mano de un enchufe para cargar las baterias, mi cámara podrá hacer fotos en todo momento, incluso sin pilas de botón, totalmente a mano. Que salgan bien es otra cosa, pero podrá hacerlas.

La putada es que los carretes estan carísimos...

Ademas de todo lo anterior, es una cámara de pinicula, o flim, ya que ha salido en multitud de peliculas y series de mediados de los 80. Una estrella del cine, vamos. Claro que siempre con la ayuda de un cheque de Nikon para la productora de turno.

Tan dura que solo Rambo puede manejarla

Así es. Pocos pueden enfrentarse a esta cámara y vivir para contarlo (entre otras cosas por su kilo y medio de peso, sin el objetivo). Al menos en sus primeros años de comercialización. Y es que si has de soltar a Rambo armado hasta los dientes en territorio de Charlies (me pitan los oidos) y que vuelva con fotos de postal, la mejor opción es entregarle la F3 provista de su motor MD-4 y de un teleobjetivo 135mm f2.8. Una cámara que hay que preparar entre las granadas y el cuchillo del ejercito para estar concienciado de lo que se tiene entre las manos.

La ventana indiscreta de los narcos cabrones

Y es que no hay nada como tener la F3 con el motor MD-4 y un buen teleobjetivo para cazar al narco malo maloso. Y si te persigue no tienes más que mandar el carrete a la novia de Cocodrilo Dundee. Así seguro que si comenten el error de secuestrarla, Dundee se encargará de que sea su último error.

Una inquietante obra de arte

Gracias a su diseño italiano fue la única que Hannibal Lecter permitió que fotografiara al agente Graham mientras buscaba al Dragon Rojo. Eso sí, provista del motor MD-4 y el teleobjetivo 135mm f2.8, o sino el higado del fotógrafo habría sido acompañado por alubias y un buen chianti.

Bueno y creo que ya vale.

Todo esto para decir que mi cámara mola.

Mola aburrir a la gente.

sábado, 16 de febrero de 2008

Uys...

Palma, 23/08/2007 100% Digital

Lo que son las cosas. Despues de dos meses y medio aun he conseguido recordar que tengo un blog donde colgar fotos y majaderias varias. Pues nada, a ver si recupero la costumbre.

En este tiempo han pasado muchas cosas. Por ejemplo, ya estamos en 2008 (por el culo te la ent...), o una cadena de televisión cerró su sede en Palma. Justo donde trabajaba, tambien es mala suerte. Bueno, despues de tareas importantes como rascarme los innombrables durante este tiempo, he recordado que puedo hacer otras cosas como urgarme la nariz, o publicar entradas en el blog. Hoy toca lo segundo.

Pero poco a poco, no me vayan a entrar agujetas. Una foto y ya vale. Se trata de una simple larga exposición a diafragma cerrado hecha en un puente sobre la autopista, poco despues de ponerse el sol. De esta manera sale un cielo medio oscurecido con largas estelas de luces de los coches. No es que sea la repanocha como foto, pero... ¡Esta es en color! La primera foto en color "de calidad" que publico aquí. Si, una prueba fehaciente de que sé que existen los colores y no sufro acromatopsia ni nada parecido. Aunque en realidad no se puede decir que esta foto "abrume" por la saturación de sus colores...

En fin, poco más que decir. Si, despues de dos meses y medio no hay ni discursito ni parrafada ni nada de nada. Siempre hay más de qué hablar día a día que pasada una temporada.

Y eso es... Bueno, es. Punto.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Otro día que pasa...


Binissalem, 26/07/2007 90% Digital

Pues eso, otro día que pasa.

El sol que ha salido se pone por detras del horizonte, o en su defecto detras de una montaña que nos deja con 45 minutos menos de luz. Pero bueno, al menos eso ayuda a obtener las condiciones optimas para sacar un contraluz interesante. Si, ya se que lo mio con los contraluces y los arboles empieza a ser repetitivo, pero es que los altos contrastes molan. Ademas, son mis fotos, si no os gustan mejor, no me imitareis.

Poco que decir de esta foto. Más que nada porque no me acuerdo de como fue el día que la hice. Tampoco tiene misterio: en el campo, un día de veranito, ya muy tarde y poniendose el sol. Unas fotos de prueba, cuatro ajustes y hala, la foto original... tras cuatro retoques más por fotochop. Si, se abusa mucho del fotochop y tal, pero tampoco es pa tanto. Y solo han sido dos tonterias.

Pero, ¿a que la foto sigue molando igualmente?

jueves, 22 de noviembre de 2007

Un año... y pico

Palma 12/2005 90% Analógica

No no, no es que haga año y pico que no publique entradas, aunque no me extrañaría. Hará un año y un par de semanillas que me dieron un premio de afotografía. ¡Si! ¡Increíble! ¡Hay gente que valora positivamente mis fotos! ¡E incluso me da dinero!
Mmmm... Debería haberlo considerado una señal del apocalipsis... Bah... Las que hay son suficientes...

Bueno, el caso es que este acontecimiento es importante. Muy muy importante. No, no es por el tema de que fuese el empujón imprescindible para decidirme a ser un gran fotógrafo, ni lo autorrealizado que se siente uno cuando reconocen y avalan tu trabajo. Ni siquiera el hecho de poder tener un diplomilla que enmarcar y colgar en la habitación. No no no...

Ahí lo importante fue la PASTA, los PAVOS, los LEUROS, la GUITA, y demás sinónimos...

Si señores, el dinero es lo más importante del suceso. Porque con los 1.000€ de premio (rebajados a 850€ gracias a la omnipotencia de hacienda) pude comprarme la cámara digital Nikon D80, el verdadero punto de inflexión de mi desarrollo artístico. Y es que no hay nada como poder hacer tropecientas mil fotos y poder verlas al momento, ajustar luces, encuadres... Practicar y aprender de forma rápida y barata. Y profesionalmente, no con las cutre cámaras digitales compactas que venden, no señor, Reflex rules!!
Aunque por supuesto, no pienso desprenderme de la Nikon F3. Una señora cámara de verdad. Pero no me vendría mal la pasta.

Por cierto, el dinero del premio provenía de fondos públicos. Es decir, pagado con mis impuestos.

¡Demonios! ¡Me he pagado mi propio premio!

Se me olvidaba. La foto era una practica de fotografía nocturna del FP de Imagen. En principio solo iba a ser un callejón sin más, pero al ver el encuadre no pude resistirme a apalizar a un mendigo para ponerlo allí tirado. Por supuesto, es mentira, siempre hago la misma broma. Me acompañaba un amigo y sentí la necesidad de que tenía que estar ahí colocado. Inspiración del momento.

Mmmm... Inspirar... Mola...

Por cierto, si alguien se pregunta como es que no tengo fotolog, , pues si, si que tengo fotolog. Lo que pasa es que este en concreto va forrao de publicidad y eso no es congratulante. Y por si no bastara con la publicidad de la propia web, los bots van poniendo más publicidad en los comentarios.

Y eso no mola...

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Otra fotografía más...

Binissalem 01/03/2007 100% Digital


Venga, para que la cosa esta no se caiga en el olvido, y también para ir acostumbrándome a publicar cosas en mi propio blog, ahí va otra foto. Es algo que no cuesta de hacer (siempre que tenga la foto a mano), así que no me da tanta pereza... Así que ya sabéis, más que nada saldrán fotos por aquí.

O no.

Esta es el clásico ejemplo de contra luz de un árbol curioso, una higuera si no recuerdo mal. No tiene misterio: se hace una foto midiendo la luz del cielo en vez del árbol y listos. Esta foto la hice con mi cámara digital buena, una Nikon D80. La cámara digital "mala" es una HP Photosmart 735, por si alguien quiere saberlo. Contando lo que me he ahorrado en revelados, ya tengo a ambas amortizadas. Dos veces.

Pero no quita que mole más hacer experimentos con las clásicas películas de blanco y negro, subexponiendo, experimentando en la ampliadora...

Claro que el fotochop también mola... a veces.

sábado, 3 de noviembre de 2007

Fotografía, que ya toca.

Castillo de Bellver 11/2005 90% Analógica


Pues sí, en esta ocasión una entrada sobre fotografía, que ya tocaba. Para ser un tema que me gusta, poco lo he tratado. Ademas, así hago tiempo mientras actualizo mi ordenata, que ya tocaba tambien. No, no lo estoy actualizando por culpa de la entrada anterior, si bien puede que en el futuro tenga algo que ver. Os dejaré con la incognita, aunque seguro que pasais de ella. Claro que estoy dando por sentado que por aquí pasa alguien.

Bueno, lo que tenemos aquí es una
fotografía estenopeica, una fotografía hecha con una cámara estenopeica. Por si a alguien le da pereza seguir los enlaces, no es más que una foto hecha con una caja de carton con un agujero. En mi caso, la cámara es una caja de zapatos a la que le hice un agujero con una aguja. Al otro lado del agujero coloqué papel fotográfico en blanco y negro (por si alguien le interesa, Tetenal Vario Ultra 18x24cm, negro neutro en base de plastico semi-mate). Todo eso a oscuras porque si no el papel se vela. Despues hay que llevar la caja bien protegida y cerrada hasta el lugar a fotografiar, en este caso el castillo de Bellver. Una vez con el sitio y el mótivo elegidos, se quita el tape del agujero y se deja la caja quieta el tiempo necesario, según se haya medido con un fotómetro o una cámara fotográfica normal. Despues se lleva todo cerrado y protegido al laboratorio, se pone el papel en los reveladores y ya tenemos la foto. Si señores, toda esta parafernalia para una foto. Como para que no te quede bien...

Una vez revelado, lo que se obtiene no es una foto normal, sino un negativo (a no ser que se use papel de positivo). Para conseguir el positivo hay que poner el negativo sobre otra hoja de papel e iluminar ambos para que el negativo imprima la imagen definitiva. Vamos, que así se consigue que lo de la derecha pase a ser lo de arriba.
La gracia de todo esto es que queda una imagen con cierto aspecto antiguo muy interesante. Claro que la imagen no es perfecta, pero esa es la gracía. Eso, y que la foto se hace con una cámara extremadamente barata.

He de decir que para poner la foto escaneé el negativoy despues lo positivé con el fotochop, aparte de quitar un defecto que mi puñetero escaner tiene en el cristal (que ya podría ser de bohemia con lo que me costó).

La verdad es que esta entrada parece otra bricofrikada, pero como es algo que no es ni nuevo, ni original, pues ya no es friki.

Aunque mola.

lunes, 22 de octubre de 2007

Bricofrikada: Disco duro con tapa transparente

Hoy inauguro nuevo apartado del blog. No creo que sea de los más prolíficos (de hecho los demás no lo son tampoco) por motivos de tiempo, imaginación y producción. Se trata ni más ni menos que de mis inventitos, esas "creaciones" realizadas con un poco de maña y con utilidad practica, aunque normalmente sean de toda inutilidad. Algunas ya hay en el mundo, pero empezaré por la más reciente por ser la más complicada, y porque estoy desafiando alguna ley de la física y algunas normas que unos cuantos ingenieros creían inquebrantables. Y eso mola.

Proyecto: disco duro con tapa transparente y luces, y que además funcione.

Concepto: colocar una tapa transparente a un disco duro para poder ver como funciona. Añadirle unas luces para iluminarlo. Realizar el proceso de forma lo suficientemente pulcra como para evitar daños irrecuperables e irreversibles.

Desarrollo: Bien, estoy seguro de que los informáticos se habrán llevado las manos a la cabeza. Como habrán imaginado, el plan es abrir un disco duro que funciona, meterle luces, cambiarle la tapa y esperar que aun funcione. Cualquier informático sabe todo el tema de higiene que conlleva la fabricación de un disco duro, y sabe que abrirlo y pensar que aun funcione es una locura. Bien, aclarado mi estado mental, sigamos.
Lo que necesitaremos es lo siguiente:
-un buen plástico transparente y duro, pero no muy grueso. En este caso un porta retratos de 20x25cm nos servirá como fuente del plástico rápida y barata.
-Cinta aislante o adhesiva. O mejor, cinta de aluminio-butilo, que es como mezclar el papel de plata con la cinta adhesiva y con las propiedades aislantes contrarias de las de la cinta aislante.
-Cable y diodos LED, y si ya van juntos mejor. Como el reciclaje es buena costumbre, saqué un diodo de un antiguo ordenador, y otros dos diodos LED de la pantalla de un móvil, de los que iluminan la pantalla. Más adelante veremos que tienen su historia.
-Por supuesto, un disco duro sacrificable, ya que es el pionero. Un Seagate ST3096A de 89MB de capacidad del año... de la pera, pero que aun funciona. Con MSDOS 6.0 y Windows 3.11, pero funciona.

El presupuesto total del gasto es de 4€, del porta-retratos y el butilo, comprados en una tienda de chinos. Si, hasta butilo venden los chinos.

Además harán falta herramientas varias, como destornilladores de 6 puntas, soldador, sierra, dremel, motor de fusión fría y medicamentos para el parkinson.

Bueno, vamos al tajo.



Lo primero que hay que hacer con el flamante e inmaculado porta-retratos es cortarlo, ya que no hace falta una pieza tan grande para la tapa de un disco duro. Para cortar plástico una sierra para metales va al pelo.
Después de 10 minutos cortando, del porta-retratos de 20x25cm solo aprovecharemos la varilla que une la parte de delante con la de detrás.

Es broma. La varilla la tiramos y nos quedamos con las magnificas laminas de plástico transparente. Bueno, de momento basta con una, o más en concreto, con la mitad de una. Bien, esto era la parte más fácil. Comienza el engorro.

Para poder hacer la tapa transparente, lo primero es saber como hay que cortarla y lo mejor es hacerse una plantilla con la tapa del disco. Lo ideal sería hacerlo sin abrirlo, pero también hay que ver el espacio disponible dentro para poder colocar la iluminación. Así que a abrir, pero no a lo loco. Antes hay que tomar un par de precauciones.




Lo más peligroso para la superficie de los discos es el polvo, y el polvo esta suspendido en el aire, acechando cualquier superficie impoluta para posarse sobre ella. La fabricación de los discos se hace en instalaciones con eficaces filtros de aire y personal que parece sacado de una sala de operaciones. Evidentemente no son unas condiciones a encontrar en una casa normal de un barrio de ciudad, pero algún truco hay que podremos aprovechar.

En primer lugar hay que buscar una habitación de la casa exenta de corrientes de aire, y a ser posible con las superficies libres de polvo o telas, que contienen polvo. Además no ha de entrar nadie de golpe porque la corriente de aire que se formaría al abrir la puerta podría llenar la superficie del disco de polvo. La mejor elección sería el baño, pero servidor prefiere jugársela y abrí el disco en el cuarto de la plancha. No es tan impoluto, pero es igual de tranquilo. Además el baño estaba ocupado. Tanto al entrar como ya dentro, hay que moverse con lentitud y evitando movimientos innecesarios, para reducir la cantidad de partículas que levantemos, y una vez abierto el disco, evitar respirar fuerte y cerca de él.

Después nos ayudaremos de todo lo que atrae a los cuerpos con masa, la gravedad. El polvo tiende a caer, poco a poco, pero cae, así que no tendremos más que abrir el disco con la tapa hacia abajo. No se evita todo el peligro, pero se reduce muy considerablemente.
Antes de quitar el último tornillo, hay que replantearse lo que se esta haciendo. ¡Dios mio, voy a quitar la tapa a un disco duro! ¡Es tan arriesgado como correr por un descampado con un paraguas en mitad de una tormenta eléctrica! ¡Es como ir en bici por la calzada en pleno Madrid! ¡Como decirle al DJ de una partida de rol que se esta equivocando con las reglas! Es como... etc, etc, etc... Si ya tenéis asumida la perdida del disco duro y tenéis estomago para su sacrificio, quitad el último tornillo y levantad la tapa. Cuesta, suele estar al vacío.

Una vez abierto, lo dejamos sobre una superficie limpia y


plana, con la parte abierta hacia abajo y con cuidado, mientras usamos la tapa a modo de plantilla. En mi caso el plástico llevaba otro plastiquito adhesivo para proteger la superficie de rayaduras, lo cual viene perfecto para escribir encima sin preocupaciones, ni manchas.

Antes de cerrar la tapa haremos una foto al disco, siempre este bocabajo y apuntando con la cámara hacia arriba. Esto ayudará a saber como se pueden colocar las luces, aunque la mayoría de discos siguen el mismo patrón: con el disco hacia arriba, la aguja esta a la izquierda quedando un espacio hueco en la derecha.

Después de la foto, se cierra el disco, siempre mirando hacia abajo, se atornilla un poco y listos.

Procedemos ahora a recortar la lamina de plástico con la forma de la tapa. Yo he usado un dremel, aunque cualquier herramienta que lo pueda cortar sin que el plástico se fragmente ni se astille también es válida. Después viene el interesante paso de preparar las luces para iluminar el interior del disco y quede muy fashion, aparte de no tener que estar con una linterna para enseñarlo a las visitas.

Como ya he dicho antes, yo aprovecharé los diodos LED que iluminan la pantalla de un móvil como focos para iluminar la aguja.

En mi caso, un viejo Siemens C60 como el de la foto, aunque tengo más móviles viejos. Dichos LED suelen encontrarse en la parte de arriba o de abajo de la pantalla, y son unos cuadraditos blancos que muchas veces se encuentran soldados a una tira de plástico repleta de tiras de cobre. Como ya habréis imaginado, hay que desmontar el móvil por completo, y para ello os hará falta destornilladores de estrella de seis puntas, ya que casi todos los móviles usan tornillos de ese tipo (excepto Sharp, que son más chulos y sus tornillos son de estrella de cinco puntas). Una vez con los LED en vuestra posesión, tirad el resto del móvil en algún punto de reciclaje.

Os había prometido que habría historia con los LED. Bien, allá va.

Atención, lo que viene ahora es información técnica. Si no te importa ni un bledo que los LED te estallen en la mano, saltate los próximos párrafos.

Si los LED reciben más corriente de la que toca, se calientan mucho, e incluso explotan (casos extremos como conectarlo a un scalextric) y eso acorta su tiempo de vida. Para evitarlo hay que conectarlos con una resistencia que adapte la corriente del circuito a la que necesita el LED. Así que a buscar información por la wikipedia sobre LEDs. Encontré un poco de información sobre los voltajes de funcionamiento de cada tipo de diodo y la formula que indica la resistencia correspondiente, pero la tabla de voltajes para cada tipo de diodo no me acababa de convencer así que me fui de nuevo a la wiki, pero en ingles. Allí había más información, entre la cual encontré un detalle interesante: aunque los LED de los móviles parezcan blancos, en realidad son diodos azules con un filtrito amarillo. Por lo que NO hay que seguir el voltaje de diodos blancos de la tabla, si no el de diodos azules.
Con ese punto ya bien claro, procedo a soldar una resistencia de 100Ω que me sobraba al plástico en cuestión. Si si, al plástico. Al ver que los diodos estaban soldados, me arriesgue a soldar yo también y el plástico aguanta sin problemas el calor de la soldadura. Así que solo tuve que cortar con cuidado el cobre del polo negativo de los diodos y soldar los dos polos positivos de cada LED que estaban al descubierto con la resistencia. Después raspé un poco el plástico situado en el cobre del polo negativo de los diodos para poder soldar el cable blanco, como se ve en la foto. Para saber cuales son los polos podéis darles corriente con una pila (¡no más de 6V!) o simplemente buscad el cable común a todos los diodos y ese será el polo negativo.

No se aprecia el tamaño en la foto, pero todo eso es un trabajo de chinos...

Al ir colocando los LEDs en la tapa me di cuenta de que por la posición de los cables no cabrían en el hueco, así que había que cambiar la posición de estos. Como el cable se puede doblar, sin problemas, pero la resistencia tuve que resoldarla. Podría haberlo dejado mejor, pero así ya estaba bien. En la foto ya estoy enganchando los diodos a la tapa con butilo. La tira grande es a modo de reflector para aprovechar mejor la luz.

Antes de seguir, compruebo que las luces aun funcionan.

Termino de enganchar las luces con el butilo.

Ahora coloco otro diodo LED, de color amarillo. Este simplemente se encenderá cuando el disco duro esté trabajando, aprovechando un conector que el disco tiene puesto. Pequeña lección de historia de la informática: los ordenadores antiguos tenían las luces que indicaban que el disco estaba trabajando directamente conectados al disco duro, y no a la placa base como están ahora. Después hago dos agujeros para pasar sendos cables al otro lado de la tapa, para seguir trabajando desde ahí.

Hago otra comprobación de luces y... ¡Ups! Solo se enciende una. Una inspección y compruebo que una de las tiras de cobre se ha roto con tanto meneo (en realidad se llaman pistas y no tiras, que ningún electrónico me linche). No queda más remedio que arreglarlo soldando otro cable. Creo que ya he llegado al límite de lo que se puede soldar en la tira de plástico. Como puede verse en la foto, los diodos hacen su trabajo la mar de bien.

Seguidamente voy a colocar la tapa en el disco y... ¡Demonios! ¡No cierra! Los mecanismos del interior sobresalen más de lo que tenía previsto y no me queda más remedio que ganar un poco de altura pegando unos trozos de plástico a la tapa con cianoacrilato (también conocido como Superglue). Es una solución cutre, si, pero el domingo se acaba y quiero tenerlo todo listo lo más rápido que pueda. En la foto se aprecia la primera versión de los trozos, ya que aun tuve que rebanarlos un poco un par de veces más.

Finalmente, consigo colocar la tapa. Este es su aspecto.

Vista desde otro ángulo. Nótese el hueco que queda entre la tapa y el resto del chasis del disco. No lo terminé de cerrar porque podría volver a fallar otro diodo... y porque con la emoción de tener el momento cerca me apresuraba a terminarlo como fuese.

Después me puse a conectar los cables de alimentación. El plan era soldarlos directamente al propio conector de alimentación del disco. ¡Ojo! Es una operación delicada y os podéis cargar el disco si lo intentáis sin la debida práctica. Un cortocircuito o una soldadura desastrosa pueden romper el controlador del disco y echar por tierra todo el trabajo. Tampoco hay que confundirse de conectores y soldar los diodos a la entrada de 12V en vez de la de 5V, porque los diodos explotaran, y de verdad, y adiós disco. En fin me pongo y... ¡me faltan 2mm de cable! No queda más que hacer un cutre empalme y hacer la soldadura. Para el LED que indica el funcionamiento de la unidad, el conector ya estaba dispuesto, así que no tuve más que conectarlo.

Llega el momento de la verdad. ¡Diox mio, que emoción! Pero no hay que perder la calma, aun hay que tomar una precaución más. Lo mejor es colocar el disco en una posición vertical antes de encenderlo por primera vez. Así, cualquier partícula que pueda estar en la superficie del disco saldrá volando y caerá a un lado, reduciendo las posibilidades de dañar la superficie.




Desastre. Los discos se desprenden y salen volando, rompiendo la pantalla del monitor uno de ellos.

Molaría este final, ¿eh? Pues no, resulta que... ¡Esta vivo! ¡VIVO! Mi pequeño Frankenstein funciona y aguanta sin problemas una lectura y escritura completa de sus datos, incluso una desfragmentación bajo Windows XP. Y todo ello sin haber cerrado el hueco que se había quedado abierto. Un éxito que desafía muchas reglas escritas y al sentido común. Incluso a mi sentido común.

Una vista más en detalle del disco funcionando.

Finalizadas todas las comprobaciones, ya solo queda sellar los huecos con butilo, dándole un toque futurista y "cool" al trucado disco antediluviano.


Evidentemente estas fotografías no serian prueba suficiente para los escépticos. Por ese motivo grabé un vídeo mostrando como el disco, él solo, arranca un ordenador y ejecuta el anteriormente mencionado MSDOS 6.0, Windows 3.11 y MS Word mientras su cabezal lector se vuelve loco de un lado a otro de la superficie del disco. Si fascina ver como funciona un disco duro tan viejo, un disco actual debe ser indescriptible (desde el punto de vista de un friki tecnológico).


 

Se puede descargar el video en mayor resolución en este enlace.He de decir que antes de grabar tuve problemas. El disco duro no llegaba a arrancar. Al sellarlo con el butilo, este debió cortocircuitar algún elemento y provocaba un mal funcionamiento. Por suerte, con retirarlo un poco fue suficiente y pude grabar la demostración sin más problemas.
En fin, he aquí mi bricofrikada. No es la primera, y desde luego no será la última. Espero que hayáis disfrutado con la descripción del logro tanto como yo de hacerlo posible.

Hablando de logros, al acabar la construcción me puse a buscar discos duros con tapas transparentes y
solo hay uno comercializado. Parece que llegar hasta ahí costó una buena inversión de dinero y a un buen puñado de ingenieros trabajando en ello.

A mí me costó 4€ y un domingo.

Claro que el mio no tiene garantía.

Anotaciones:
Si alguien quiere intentar por su cuenta esta bricofrikada, adelante, pero lo primero de todo tiene que estar tan loco como yo y no importarle lo que le pase al disco duro que, recuerdo, ha de seguir en funcionamiento para que el invento tenga gracia.

Ya de por si el riesgo de abrirlo y romperlo es grande. Hay que ir con cuidado y como se desajuste algún mecanismo, tendremos un pisapapeles ciberpunk. No solo peligra por el tema del polvo, tambien podemos pasarle electricidad estática, corromper clusters por la acción de la luz, incluso por la luz de los diodos LED, borrar la BIOS del controlador del disco... sin olvidar de que al cambiar la tapa metálica por una de plástico, bye bye a la jaula de Faraday de la carcasa.

Remarco todos estos detalles del peligro para que nadie empiece a quejarse de que se ha cargado su disco duro intentando hacer lo mismo. La suerte y la construcción más robusta del viejo disco me habrán ayudado a tener la posibilidad entre un millón. Esto significa que las siguientes 999.999 veces el disco pasará a mejor vida.

Por eso no me hago responsable de cualquier fallecimiento producido durante una operación similar. Y si además se pierden datos muy importantes, es que además eres tonto, papanatas (Tuco Martín dixit).

martes, 16 de octubre de 2007

Haciendo honor al nombre...


Palma 16/10/2007 100% Digital (Móvil)

Justo el mismo día que publicaba la entrada anterior recibí la llamada de un amigo para saber si podía entrar a trabajar en el mismo sitio en el que él trabajaba. Y sabiendo que trabajaba en una cadena local de televisión, dude... 0'1 segundos.
Así las cosas, ahora estoy trabajando en algo que me gusta un huevo :D No es exactamente lo que había estudiado, pero si lo que había hecho con anterioridad de forma lúdica: editar videos. Oficialmente mi puesto es de Montador Avid. Avid es un programa de edición no-lineal de video profesional. Para quien no entienda es como el Adobe Premiere, o como el EditStudio, mi favorito, solo que es mucho más potente que los otros dos, y tambien bastante más tosco y dificil en el manejo que los otros dos. Y eso que al Premiere ya lo considero complicado de manejar (el EditStudio es más simple que una piedra, pero muy, muy, muy versatil).
Huelga decir que del mencionado Avid N.P.I., pero como servidor ya debió nacer con un manual de informática bajo el brazo, no me costó mucho poder empezar a editar con él. Aunque el resto de cosas siguen siendo un misterio oscuro para mí...
Pero lo mejor de todo es que, ahora, hago honor a mí sobrenombre, El Maestro de los Clips, aunque sigo prefiriendo la otra acepción.
Podría decir que este nuevo horizonte laboral es el motivo de que haya tardado tanto en escribir, pero como he tenido tiempo de sobra para escribir, lo achacaré al mal universal: pereza.

Por cierto, la foto esta hecha desde el trabajo. Se ha incendiado una fábrica de pinturas practicamente al lado. Si es que no hay como tener la noticia junto al trabajo.

La foto no se ve muy bien porque se ha hecho con un cutre móvil... Es lo que tenia a mano...